miércoles, 23 de enero de 2019

Los recuerdos de un goleador "oro y cielo": Francisco Eulogio

Hombre de pocas palabras, uno de los artífices del único título de Copa Chile obtenido por Everton en 1984, don Francisco Eulogio, nos compartió hace un tiempo sus recuerdos con la camiseta "oro y cielo". 

 

"Hoy miro hacia atrás y recuerdo esos momentos que tengo atesorados en mi mente, esos que brotan cada vez que veo una camiseta en la calle.
Siempre fui hincha de Everton; lo seguía donde se podía. Estaba en las cadetes y cuando entrenaba quería imitar a mi máximo ídolo, mi tío Guillermo "Chicomito" Martínez.
Era el año 1983 y entre viajes y partidos llegó el momento más esperado por un jugador de casa. El profe Ricardo Contreras me llamó a entrenar al primer equipo.
Fueron semanas difíciles, pero entre consejos y exigencias, llegó mi debut. El profe me dijo que iba de titular. Yo con 19 años enfrentaba al Colo-Colo de Caszely, "Cóndor" Rojas, Garrido, Ormeño, "Pillo" Vera y otros referentes de la selección, pero no me achiqué. Sólo tenía los nervios del debut. Cuando estaba en el túnel, se acerca nuestro DT y me dice: "quiero que te diviertas, que hagas lo que haces en la semana". Y eso hice. Aunque perdimos 2-1 ese fue mi inolvidable inicio en el fútbol profesional, ganándome mi tan anhelada titularidad.
Con el comienzo del año 1984 vinieron cambios, un nuevo DT y una nueva Copa Chile. Nuestro nuevo DT fue el gran Fernando Riera, el más grande técnico que ha tenido Chile. Su ayudante era mi otro referente, el gran Eladio Rojas, quien me traspasó todos sus conocimientos y el otro, don Rodolfo Leal, un motivador por excelencia. El inicio con el profe Riera fue bueno, nos enseñó algunas cosas de la vida personal y todos los días nos obligaba a superarnos.
Durante la copa Chile fuimos sumando experiencia, ganando y lo mejor, jugando bien, hasta llegar a la final.
Para aquel duelo final nos fuímos 3 días antes a Santiago a concentrarnos en Juan Pinto Durán. Allí trabajamos, analizamos al rival y repasamos una y otra vez nuestros movimientos, hasta que llegó ese recordado 25 de julio.
El Estadio Nacional estaba lleno. Yo en aquel momento no dimensioné lo que estaba viviendo, pero lo disfrutaba. Al frente venía Universidad Católica, un equipo con muchas estrellas, pero yo sabía que mis compañeros no fallarían. Antes de comenzar el partido estaban todos con la convicción de que lograríamos el triunfo, mientras en el camarín, al lado mio, estaba mi socio, mi amigo, mi compañero, Jorge "Chicho" García.
Comenzó el partido y nuestro medio campo tomó el control. Entre toque y toque desdibujamos al rival y llegó el primer gol, luego el segundo y comenzaba la fiesta viñamarina. Yo miraba de reojo y ahí estaban mis vecinos, mis amigos de toda la vida acompañándome, como tantas lo hicieron en esas eternas pichangas en el paradero 2 de Achupallas.
Seguía el partido y vino el tercer gol, emoción máxima, abrazo con Riera, Chicho, Eladio y la fiesta ya era de nosotros. Pitazo final y mi sueño de niño estaba por cumplirse: daría una vuelta olímpica en el Estadio Nacional, con la copa en el hombro y uno de mis mejores amigos al lado.
Fue una noche inolvidable, llena de emociones y felicitaciones. EVERTON ERA CAMPEÓN DE LA COPA CHILE 1984."

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