miércoles, 10 de enero de 2018

¿Y LOS REFUERZOS? ¿Y EL HUMO?

Comenzó la pretemporada Evertoniana y los movimientos de plantel han sido sólo salidas y retornos de préstamos; impacientando a los forofos Guata Amarilla”.

Todos los equipos se están armando y Everton debe comenzar pronto con los refuerzos e incorporaciones en el plantel para competir y no solamente participar en los tres frentes que este 2018 nos espera. Ya no son parte del plantel Sebastián Pérez, Raúl Becerra, Steven Almeida y Franco Ragusa; más la incógnita de Patricio Rubio y con esto, bien poco se ha movido la planilla Oro y Cielo.
Llegó un conocido de Vitamina Sánchez; el portero ex Cobresal Leonardo Figueroa; con paso por la Universidad de Concepción que obtuvo la Copa Chile. Un portero que no ha sido titular indiscutido en los equipos que ha jugado y tendrá que trabajar duro para restarle minutos al meta titular Eduardo Lobos y a Marco González, que sería el segundo arquero de nuestra escuadra de acuerdo a lo que dio a entender la semana anterior nuestro DT. De todos modos y desde ya, le damos la bienvenida y le deseamos todo el éxito con nuestro Ever for Ever al oriundo portero de la ciudad de Talca.
¿Y con quién más nos reforzaremos? Volvieron préstamos como Diego Orellana, Camilo Ponce y Jorge Romo. El primero ya expresó que quería sumar más minutos en el recién ascendido Unión La Calera y el joven ariete que regresa de Ñublense, no tiene claridad de las reales posibilidades en Everton, quedando como jugador libre si se va nuevamente a préstamo. Lo de Jorge Romo nos parece increíble; enviado a su cuarto préstamo a Rangers de Talca, quedanso automáticamente como jugador libre. Talento y nivel de sobra tiene el forestalino, pero algo no convenció al cuerpo técnico.
¿Será primordial traer un centro delantero y un externo? Con lo de Patricio Rubio no hay nada claro aún. Querétaro de México quiere la venta del jugador que incluso fue puesto en el “Draft” y los dirigentes de Everton negocian sólo un préstamo por seis meses más. Pero esta movida no tendría sentido, pensando en el mercado de mitad de año, donde las incorporaciones a los planteles no superan los 3 jugadores y sólo se suman los regresos de préstamos. Es una arriesgada maniobra que debe resolverse dentro de los próximos días.


¿Será el momento de que la cantera Evertoniana tenga un lugar en el primer equipo? Para nosotros y el clamor del hincha, es un rotundo sí. Fernando Saavedra, Matías Leiva, Matías Contreras, Marco González, Benjamín Rivera y Nicolás Villacura deben comenzar a sumar minutos profesionalmente y no sólo calentar banca. Piénsenlo de este modo: Nadie conoce mejor lo que significa Everton más que ellos. Nacieron futbolísticamente en nuestras fuerzas juveniles y deben comenzar a sentir la presión de ser los referentes de un plantel que en promedio es joven. Ganar experiencia y probar que son el recambio; demostrar que las reales soluciones están en casa.
Pero la preocupación que nos asoma de sobre manera, es la conformación del bloque defensivo. Aún está vigente la oferta y negociación por Cristián Suárez; quien formó duplas con Marco Velásquez y Francisco Venegas. Acá faltaron alternativas de recambio en los torneos del 2017. El Chano tuvo un segundo semestre casi para el olvido por las constantes lesiones y Paco es un diamante en bruto que necesita seguir creciendo. No es momento de improvisar y el plantel debe ser equilibrado.
Son tres frentes de batalla, son tres campeonatos, son tres caminos a la gloria. La temporada pasada fuimos displicentes en Copa Chile y en la Sudamericana. Este año las metas deben ser ambiciosas y queremos alzarnos como los mejores. Los buenos momentos de crecimiento deportivo y administrativo deben consagrarse con títulos. Ya dimos el primer paso, ahora es el momento de marcar la diferencia entre promesas y hechos concretos. Pero tenemos un problema: “La pretemporada ya comenzó y el plantel no está conformado al máximo”. No aflojemos, esperemos que estos días tengamos noticias y la tranquilidad de que pelearemos todo este año.

miércoles, 27 de diciembre de 2017

Resumen 2017: Más positivos que negativos


La temporada que finalizó, nos dejó con sabor dulce y agraz. Siempre quedará esa nostalgia recordando que se pudo lograr algo más importante. Factores hubo muchos que nos mermaron y privaron de sumar una nueva copa a nuestra estantería. Este campeonato de Transición 2017 tuvimos momentos extraordinarios, como también momentos épicos y otros definitivamente para olvidar.

El Clausura 2017

Con el Grupo Pachuca ya instalado y un primer torneo que vio mucha irregularidad, con cambio de técnico incluido, aunque con una final de Copa Chile; el Clausura 2017 asomaba como una buena oportunidad para comenzar a consolidar el proyecto, además de una participación en la Copa Sudamericana que devolvía a Everton a instancias internacionales. Llegó un par de refuerzos para afirmar la parte ofensiva que había fallado anteriormente. Morelo y Becerra prometían ser carta de gol. El torneo nacional comenzó bien, con 2 triunfos que nos hacían soñar, pero de a poco comenzó la tónica de que se hacían buenos primeros tiempos, pero costaba mantener los resultados. La defensa fue la clave de la campaña. La dupla de centrales era destacada por ser eficiente, pero nos seguía penando la falta de gol. Lamentablemente Morelo no fue la figura que esperábamos, mientras que Becerra mostró algo de irregularidad. En los partidos decisivos, avanzado el campeonato, no se supo definir y se terminó cuesta abajo, pese a estar luchando en la parte alta por gran parte del semestre. Por su parte en la Copa Sudamericana, Patriotas parecía un rival abordable, pero tal vez la falta de experiencia y jerarquía de un plantel joven, provocó una eliminación temprana en tierras cafeteras
 


El Transición 2017

Atrás quedará este último torneo, donde se jugó de gran manera por gran parte de éste, con partidos memorables como el 4-0 a San Luis, o los goles en los descuentos de Patricio Rubio a la U. de Conce y de Iván Ochoa a Huachipato; momentos que nos ilusionaban como hinchas. Pero también hubieron esos lapsus de poco fútbol, que nos alejaron de ser punteros: tales como que no le pudimos ganar a los mal llamados grandes o la pérdida de puntos frente a rivales muchos más débiles y abordables (por lo resultados del campeonato) como Wanderers, Curicó u O’Higgins. Hubo errores, así como también otros factores que nos jugaron en contra. La lesión de un jugador que hasta la fecha 5 era clave y que con su presencia teníamos una de las mejores defensas, Marcos Velásquez. Al final del torneo una seguidilla de lesiones, entre las que se cuentan las de Ochoa, Rubio, Carreño y Becerra, que fueron claves en el desempeño en el último tramo. Todo ésto también evidenció un plantel corto, que a la larga pasó la cuenta por el desgaste y cansancio en la recta final. Tal vez un desgaste generado por la utilización de los 11 de siempre, que se llevaron todo el peso de la campaña y pocas veces fueron reemplazados para rotar y descansar.
Como siempre y a destacar, hubo grandes aciertos, como la llegada de Juan Cuevas y Patricio Rubio, que fueron los goleadores del equipo y que también entraron en la batalla por ser goleador del torneo. Después de tantos años de refuerzos que pasaron sin pena ni gloria, es un gusto ver que casi la mitad de los titulares utilizados en este último torneo fueron nuevas incorporaciones. Otros simplemente, confirmaron su excelente rendimiento, ganándose el lugar las selecciones de equipo ideal del año, como el patrón de la defensa, Cristian Suárez y el reloj del mediocampo, Iván Ochoa.

Lo bueno lo malo y lo feo:

Lo malo:

– Las pocas oportunidades a los formados en casa para ser parte del primer equipo. Nuestros cadetes, quienes por logros en los últimos torneos de sus categorías, calidad y compromiso se han ganado un lugar y el respeto entre sus pares, pero algo pasa que no son considerados. En el campeonato oficial o en Copa Chile, han tenido escasas oportunidades, privilegiándose a jugadores provenientes de otras canteras. Esperamos que esta nueva temporada los jóvenes puedan tener más oportunidades y ganar minutos en cancha, demostrando el buen trabajo que se está haciendo en el CDE.
– La falta de apoyo de la hinchada en las graderías. Uno como hincha de Everton recuerda épocas anteriores donde Sausalito se llenaba todos los partidos. Durante el último año se vieron los mismos 5mil – 6 mil espectadores por partido, con un equipo que luchaba y peleaba el campeonato semana tras semana. No es un número malo, considerando el promedio de otros equipos, pero uno espera mucho más. Dentro de “lo feo”; el poco apoyo al fútbol femenino de Everton

Lo feo:

– Las polémicas con respecto al estadio. Antes de un crucial partido ante Colo Colo durante este transición, el Gobernador provincial desató una polémica que duró un par de semanas, donde se buscaba sacar a Everton de su localía. Finalmente no pasó nada. El encuentro se jugó en nuestra casa, no hubo desmanes ni otro tipo de problemas. Al final no deja más que pensar que fue una maniobra de figuración política, donde Everton estuvo metido en medio de todo.



– Otro punto bastante feo institucionalmente y que nos preocupa, es la “soledad” en todo lo referente al fútbol femenino. Es cierto que se han mostrado pequeños avances, pero aún es escaso el apoyo y no sólo de los dirigentes, sino también de la hinchada, que debería también apoyar a las mujeres que defienden los colores “oro y cielo”. Este último punto también se puede extrapolar al fútbol joven. Falta más apoyo de los hinchas en estas otras divisiones de Everton.

Lo bueno:

– La consolidación del proyecto del Grupo Pachuca y la solidez en todas las áreas, ya sea administrativas, futbolísticas. En la parte administrativa, tenemos un club trabajando seriamente, que cada día crece más, que tuvo incluso una pretemporada en México, al más alto nivel y que planea ampliar horizontes; así como lo conversamos con el gerente de marketing, que en un futuro se planea jugar otro partido ante nuestros hermanos de Everton de Liverpool
 – La inversión en cadetes va dando frutos de a poco. Si en el pasado era común ver a las divisiones juveniles con indumentaria diferente a la del primer equipo, ahora se les ve a todos uniformados. En la parte deportiva, en estos últimos 2 años, las series competitivas (15, 16, 17 y 19) han clasificado a playoffs constantemente, incluso llegando a finales y haciendo que los demás equipos ya entren con preocupación cuando tienen que enfrentar a alguna de estas series. Dentro de “lo bueno”: la destacada participación del Fútbol Joven de Everton



 – Mirando al primer equipo, nos hemos mantenido peleando campeonatos. Hasta el último partido luchando por conseguir un cupo a copas internacionales, logrando por primera vez en la historia del club, participación consecutiva en certámenes continentales, como lo ha sido la Copa Sudamericana. Si uno piensa que hace aproximadamente un año y medio estábamos luchando por volver a primera división, esto es casi un sueño, digno de envidia para otras instituciones.
Todas estas cosas positivas nos llenan de ilusión de cara a una nueva temporada. Un campeonato largo que comenzara en febrero,y del cual, queremos ser protagonistas y esta vez, ¿por qué no?, levantar la copa.

viernes, 15 de diciembre de 2017

Tercera camiseta 2018



miércoles, 13 de diciembre de 2017

Es hora de sacar cuentas

Llegó el día del término del Torneo Transición, el cual, promete ser el último Campeonato “Corto”, antes de comenzar una nueva era de competencias que premien al más regular y no al equipo que aprovechó una buena racha o una mala de los rivales directos.

Es tiempo de hacer balance, de lo bueno y lo no tan positivo. Se acaba la incertidumbre deportiva y comienza la “Temporada de Humo”; rumores que van y viene, jugadores que asoman, apuestas a corto y largo plazo.

Everton, culminó en la cuarta ubicación, a 7 puntos del justo Monarca, quien derrotó a todos sus perseguidores más inmediatos, dos de ellos, en las últimas fechas, uno de ellos, desgraciadamente, el más grande de Provincia.

Para valorizar lo rescatable, podemos afirmar que el de Pablo “Vitamina” Sánchez es el mejor rendimiento de los últimos años para Everton, lo cual basta para justificar que su permanencia no está en discusión, aunque el estratega no escapa de las tentaciones de fines de torneos, tanto a nivel nacional como internacional. Incluso, el presidente de Everton, Pedro Cedillo, tiene que salir a aclarar que Pablo Sánchez seguirá en Viña del Mar, al menos hasta el 2019, cuando expire su vigente contrato. 





Lo negativo, este equipo tal vez fue de más a menos. ¿Desgaste? Probablemente, considerando que el equipo titular rara vez fue tocado, incluso, existen tres baluartes viñamarinos que tuvieron 100% de asistencias en el torneo. Lo que está en discusión, es si la poca alternancia le pasó la cuenta al equipo, para la recta final del campeonato. Así como también, si la definición de tener una plantilla con pocos nombres propios, se mantendrá para el próximo año, considerando que será un certamen de 30 lances.

¿Falta de Hambre? Este es el tema más delicado del cual nos toca opinar. Hay que considerar que se mejoró rotundamente desde nuestro último descenso. Solo un partido perdido de local (uno muy doloroso), y solo dos de visita. Tal vez son los empates, con rivales de menor peso futbolístico, lo que lamenta el hincha. Sin duda, podría no ser algo psicológico, pero siempre que Everton tuvo que demostrar que estaba para más, se quedó. De todas formas, el premio de jugar una nueva Copa Internacional y de manera consecutiva, era algo impensado, cuando Tito Tapia se despedía en San Carlos de Apoquindo a mediados del 2016. ¿Queremos más? Siempre queremos más y Pablo Sánchez, sin duda, querrá demostrarlo, si decide quedarse.

lunes, 11 de diciembre de 2017

Dura derrota ante Unión Española y se nos esfumó la Libertadores

El partido, por lo que significaba, prometía espectáculo, nervios, ansiedad y emoción. Unión Española y Everton salían a la cancha del Estadio Santa Laura Universidad SEK buscando una ilusión distinta: el local con una última y escasa posibilidad de ser campeón; y los "Oro y Cielo" aspirar a una serie adicional por el boleto a la Libertadores 2018.


Desde el pitazo inicial, los evertonianos buscaron controlar el juego y el balón, en unos primeros minutos intensos, pero no que no inquetaron el arco defendido por "el mono" Sánchez. Todo el estadio quedó silente y espantado, cuando a los siete minutos de partido, Sebastían Leyton se lesiona de gravedad (fractura de peroné y una fractura y luxación de tobillo en su pierna izquierda) y tuvo que ser trasladado de urgencia para su atención. La cara de de todos en la cancha lo decía todo y con ésto, llegó una enorme laguna futbolística en la escuadra viñamarina. Antes de seguir, destacar el gesto de la mayor parte de la parcialidad local, que le brindó un aplauso al "Seba" cuando salia en ambulancia de la cancha. Uno se dio cuenta apenas se reanudó el encuentro que los jugadores sintieron el mal momento de su compañero y jamás, durante los restantes minutos de partido, volvieron a rotar el balón como lo hacen de costumbre. Fue un golpe que hizo mermar a un joven equipo en el aspecto psicológico. El profe Vitamina los trataba de alentar desde la banca y la variante de Carreño, no dio del todo resultado, frente a una escuadra roja que con cada contragolpe precocupaba a la retaguardia viñamarina. Fueron 45 minutos con un Everton con falta de chispa en los últimos metros y con pocas aproximaciones. Un par de jugadas en las que faltó finiquitar y un supuesto penal a Salinas sería lo único a destacar. Tal vez muchos deseaban llegar al camarín a preguntar por su compañero lesionado. Lo cierto es que no fue el mejor primer tiempo de Everton durante el torneo.



Todos pensamos que el café había estado cargado en el entretiempo y que se vería algo diferente en la cancha, pero siguió esa laguna futbolística y los primeros minutos del complemento siguieron la misma tónica de la primera parte. Un supuesto gol de Huachipato ante Colo Colo (falsa alarma) despertó al público local y eso sería clave para los jugadores hispanos que despertaron a partir de ese momento. En cosa de minutos, Unión abrió el marcador por intermedio de Canales, luego de una mala salida por el sector derecho de la escuadra evertoniana. El cuadro de colonia se ilusionaba con el título o por lo menos una definicion ante un Colo Colo que no podía superar a los acereros en la octava región. Vinieron los cambios: Ragusa por Medel y Becerra por Salinas para cambiarle la cara a los viñamarinos. Cuando nos ilusionábamos con una remontada, Aranguiz marcó el 2-0 con un golazo, enterrando la ilusión viñamarina de ir a la Copa Libertadores. En los últimos minutos Everton comenzó a empujar hacia su propio campo a los hispanos, pero ninguna llegada de peligro real. El desgaste de un tremendo torneo, algo de desmotivación por haber perdido la oportunidad de campeonar o la ausencia de Ochoa, pueden haber afectado en el bajo rendimiento en el último partido de la temporada. Mucho se puede decir del partido, pero sólo queda dar las gracias por el esfuerzo que dejaron los jugadores durante todo el torneo, que nos clasificó como Chile 2 a la Copa Sudamericana 2018

Elige al mejor jugador de Everton en el Transición 2017

Final Sub 16: Todo es aprendizaje para Everton

Everton de Viña del Mar Sub 16 cayó derrotado por 3 a 2 ante la Universidad de Chile, pese a partir ganando 2 a 0, pero en resumidas cuentas, una gran experiencia para estos jóvenes talentos.

Ayer no fue un día cualquiera para los muchachos de la Sub 16 de Everton y se hizo notar. Muchos no pudieron dormir la noche anterior. El recorrido desde el Hotel Plaza Londres, donde concentraron, hasta el Estadio Municipal de La Pintana, se les hizo eterno. Ahí llegaron al rededor de las 8:30 de la mañana. El calor amenazante y el buen marco de público, que a pesar de apoyar, también metía presión. Todos esos factores avizoraban que no iba a ser un partido cualquiera y por ende, que no iba a ser un partido fácil.

Cuando salieron a la cancha a hacer el trabajo precompetitivo, se podía notar en sus rostros la concentración, las ganas y el hambre que tenían de ganar una de sus primeras finales. Por la cabeza de estos chicos no pasaba otra cosa que no fuera levantar el trofeo de campeón.

Un partido donde Everton dominó la primera fracción; dominio que lo hizo reflejar en el marcador yéndose al descanso ganando por 2 a 0, con conquistas de Alejandro Henríquez (que posteriormente abandonaría por un lamentable esguince que sufrió en la segunda fracción) y Mitchel Wassenne, que dejaban a Everton a 45 minutos de tocar la ansiada copa de campeón. 




Ya en la segunda mitad el infernal calor, el desgaste físico y los argumentos que tenía el rival iban a tomar protagonismo. Gol de Universidad de Chile cuando el segundo tiempo amanecía y a pesar de seguir en ventaja esto llamaba a los dirigidos de Sabat a no dormirse para no sufrir las consecuencias. Finalmente los “azules” dieron vuelta un partido increíble, donde nunca lo dieron por perdido y fueron justos campeones.

¿Qué pasó? ¿Ansiedad? ¿El desgaste pasó la cuenta? ¿El calor? ¿La poca experiencia en finales? Puede ser la sumatoria de todas estas interrogantes lo que significó que al “oro y cielo” le arrebataran el título de campeón, pero ayer se ganó algo más que esa copa que se nos escapó. Se ganó experiencia, se ganó rodaje, se ganó un nombre, se ganó un respeto que los mismos jugadores reconocen. No olvidar que esto es un proceso formativo, donde hay mucho donde equivocarse y donde hay mucho que aprender todavía. El camino es larguísimo y hay que pavimentarlo de a poco. En fin, ver a chicos entre 13, 14 y 15 años con esa hambre, con esas ganas, jugando a un gran nivel y a eso le sumamos el rodaje que desde ayer van a ir sumando. No sé si a usted, pero a mí me ilusiona demasiado de cara al futuro de Everton de Viña del Mar.